sábado, 9 de junio de 2018

Cellublue: UPDATE A Casi 5 Meses Después.

Antes, cuando llegaba el verano, sólo me preocupaban dos cosas: tener las piernas suaves y bronceadas. Ahora también quiero unas piernas torneadas y libres de piel de naranja.


Les confieso algo: Me fue muy difícil seguir la rutina de CelluBlue, no porque el kit sea complicado o necesite de mucho tiempo, pero porque soy una criatura muy floja cuando se trata de dedicarle tiempo al cuidado de mi cuerpo (¡Mal ahí, Montserrat!). Por un tiempo lo hice absolutamente todos los días y pude ver el resultado (sobretodo en mi retaguardia), porque sabía que en Abril iba a ir a la playa y quería verme lo mejor posible.

¿Qué pasó después de mis vacaciones? Bueno, no volví a usar el kit; ¿Mis excusas? No tenía tiempo y estaba haciendo mucho calor; porque, bien, esas eran "razones" perfectamente aceptables en mi cabeza. Claro que no solo eso descuidé: por mes y medio he dejado de caminar, mandando al olvido  mi meta de mínimo 10,000 pasos al día y de comer lo mejor posible ¡Pero en esta segunda mitad del año voy a retomar el camino! ¿La motivación? En diciembre vuelvo a la playa y quiero verme lo mejor posible.

Seis meses son más que suficientes para poder trabajar en un cambio, ya que me encantaría ir a la playa a final del año con las piernas lisas y firmes con las que fui a Vallarta. Lo sé: No necesito perder peso ni tomar dietas estrictas, pero quizás es hora de que comience a buscar un gimnasio o clases de algo para poder tonificar la parte baja de mi cuerpo, que es la que me preocupa.

En cuanto a las curiosidades del kit de Cellublue, me gustaría contarles dos cosas: la primera que perdí mi botella de aceite y no la encontré hasta unos días antes de irme a Vallarta. Resulta que me la llevé en uno de mis viajes y nunca la saqué, por lo que la mayor parte de mi tratamiento lo seguí con el aceite de coco, mientras que la botellita de aceite estaba escondida en la maleta. Claro que ahora que la encontré otra vez, estoy súper decidida a usarla y a no volverla a perder; porque no quiero que se eche a perder o que el aceite se haga rancio.

Con respecto al tema de usar aceite de coco en lugar del aceite del kit, les puedo contar que no noté mayor diferencia: El aceite en sí se usa para que la superficie de la piel esté resbaladiza y la ventosa se pueda deslizar sin problemas. Claro que el aceite de Cellublue tiene la ventaja de que huele delicioso, pero el de coco me funcionó sin problemas.

La segunda cosa chistosa es que, el artefacto que no dejé de usar en ningún momento (y que quizás necesito reemplazar) es el masajeador, ¡Lo amo! Es una maravilla para cuando estás muy tensa y no tienes a alguien a la mano para que te de un masaje en la espalda o en el cuello, además de que ayuda a eliminar la sensación de "piernas pesadas" después de un día largo en tacones o cuando caminaste mucho y tus piernas "te punzan" (¿Alguien más usa ese término o nada más yo que soy pueblerina?)

Así que con esta entrada de blog inauguro (nuevamente) la época de ponerle atención a mi cuerpo y retomar los buenos hábitos, además de volver a integrar el reto cellublue en mi rutina.

¿Te gustaría unirte y lograr conmigo unas piernas bonitas para cerrar el 2018 como Dios manda? ¡Les tengo una sorpresa! Mi código (MONTSE40) estará vigente esta semana, y podrán adquirir cualquier producto con un 40% de descuento.

¿Ustedes cómo van con sus metas del 2018?

¡Gracias por leerme!
Montserrat González.

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