miércoles, 15 de agosto de 2018

Lilash Pirata: Gato Por Liebre, MAL PLAN.

A veces, cuando las cosas parecen demasiado buenas para ser reales, es porque en verdad son demasiado buenas para ser reales...

Foto del producto pirata que recibí.
Ya saben que los últimos 18 meses he sido bastante constante en temas de serums de pestañas y de pociones y trucos para hacer que crezcan, todo para evitar a toda costa caer en las mentadas extensiones de pestañas  (Que tantos comentarios negativos he escuchado) y aún así poder tener algo decente en mis ojos.

Los que me siguen en Instagram sabrán que usé por 12 meses Dabalash y ahora estoy usando Lilash; y la verdad los resultados con ambos serums han sido buenos y  he notado un cambio en mis pestañas. Ahora, los que conocen estas marcas o están familiarizados con el mercado de este tipo de cosas saben que estos productos son muy caros (Los que acabo de mencionar cuestan arriba de $1,200. MXN) por lo que siempre estoy a la caza de cualquier oferta o promoción a meses sin intereses para poder reponer o tener uno nuevo en mi gaveta.

Bien, pues el pasado Jueves 02 de Agosto me topé en Instagram con que la cuenta de @Lilash_Mx tenía una promoción en el producto si comprabas en su tienda en Kichink, y ¡No dudé en comprar! Después de todo pensé que Kichink era una plataforma segura y que no pasaría nada malo. Además, la foto del anunciante tenía la imagen del Lilash original, con una caja con holograma e incluso tenía en la descripción el nombre de la marca como que era original.

Para no hacerles el cuento largo, el lunes 06 de Agosto recibí el producto y con terror comprobé que se trataba de un serum pirata. ESO no era PARA NADA el original: el empaque era diferente, no tenía el holograma, la caja no se veía ni se sentía como la caja del producto original, el manual que viene dentro del producto es súper diferente al que viene en la caja del Lilash que compré en Liverpool, me mandaron un tubo de 5.91 ml (Lilash sólo maneja dos tamaños: uno de 2 ml y otro de 4ml) y para acabarla el tubito no tiene en la etiqueta inferior el número de serie que los Lilash originales siempre traen...

El Lilash original (derecha) tiene un número de serie impreso en la etiqueta, además de los datos de los mililitros y detalles por el estilo. El Lilash pirata (izquierda) no lo tenía.
Por supuesto que en cuanto me llegó el paquete y detecté todo esto, contacté a Kichink, sólo para recibir la PEOR respuesta del mundo: Ellos no pueden hacer nada. Según que ellos no tienen control sobre lo que los vendedores mandan y que no pueden hacerme la devolución de mi dinero, ni siquiera porque recibí algo descaradamente diferente a la foto que está publicada en el sitio (Claro que el vendedor tiene una foto del producto original, que no es lo que yo recibí). Lo único que me dijeron es que iban a contactar a la tienda a veeeeer si ellos aceptaban el reembolso, pero que yo debía mandar de regreso el producto y que el envío corría por mi cuenta (what?!). O sea, yo confío, yo pago, me mandan algo mal y ¿la que tiene que pagar por eso soy yo? Perdón, pero eso es inaceptable.

¿Cómo supe que era pirata? Bueno,  a veces cuando compro productos que voy a reseñar más tarde, me gusta guardar los empaques para poder incluirlos en las fotos; y ese fue el caso con mi Lilash. Y créanme que hoy, más que nunca, estoy feliz de que lo hice; de otra forma quizás nunca me hubiera dado cuenta que era pirata.
Todos los Lilash originales tienen un holograma en un costado de la caja, junto con un código QR.
Punto y aparte de todo, creo que sobra decir que el contenido no era original tampoco: su consistencia era más bien aceitosa y mucho más líquida que el original (El lilash real es como un gel más o menos denso y no tan acuoso). Obvio no voy a ponerme el serum pirata en los párpados: Solo Dios sabe qué contiene y qué tipo de reacción puede causar en mis ojos.

¿En qué quedó la novela?
Después de la primera respuesta que recibí de Kichink en Twitter; donde decían que iban a ver si me autorizaban el reembolso y que, en caso de que así fuera yo tenía que pagar por el envío, decidí jugar al cliente terrorista: los etiqueté en instastories, donde daba un resumen de lo que había pasado, publiqué un tweet para PROFECO y en la cuenta oficial de Lilash dejé un comentario denunciando a Kichink como uno de los lugares donde vendían las copias. Y sí, no me encantó hacerlo: Yo trabajo como community Manager y sé que este tipo de comportamiento  (y de clientes) es nefasto; pero no me quedó de otra.

Claro que el ruido que les hice debió molestarles, porque al siguiente día me mandaron una guía la gente de Kichink y me solicitaron que enviara de regreso el producto; que, por ser diferente al de la foto, siempre sí aplicaba la devolución y reembolso. Y bueno, el viernes 10 de Agosto llevé el paquete a Fedex y esta semana me contactaron por twitter para pedirme un número de cuenta para depositarme el reembolso tan pronto como el vendedor confirmara que recibió el producto.

**Entiendo que kichink es nada más una plataforma y cualquier persona vende ahí, pero yo esperaba otro tipo de respuesta cuando les envié la prueba de que era un producto pirata. Caray, hasta puedo decirles que si me dijeran que el vendedor no sabe que es un producto fake,  lo creería: También en este mundo hay gente que obra de buena fe y no sabe bien lo que está sucediendo. Sin embargo, no me parece justo (ni agradable) que el cliente tenga que salir afectado en este tipo de situaciones. No es culpa de la plataforma (Kichink), ni del cliente y quizás el vendedor no está enterado; pero cuando tienes un negocio (Especialmente un marketplace), debes estar preparado para enfrentar situaciones de este tipo y saber que lo PEOR que puedes hacer es no hacer nada o responder como me respondieron. Supongo que ellos saben que hay una serie de cuestiones legales al respecto de la compraventa de piratería...

¿Qué aprendí? Que en serums de pestañas, como en muchas otras cosas, mejor no hay que arriesgarse: Nunca más vuelvo a comprar estos productos en plataformas ni con vendedores que no sean los oficiales.

Por último, les platico que también le mandé un correo a Lilash y ellos me contestaron que investigarán al respecto (Dudo que lo hagan) pero que, para evitar situaciones así en el futuro, es mejor que compre únicamente en Liverpool, Palacio de Hierro, Sanborns y Sears; ya que son los distribuidores autorizados de la marca en México.

¿A ustedes también les ha pasado algo así?

¡Muchas gracias por leerme!
Montserrat González.




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