lunes, 12 de noviembre de 2018

40 Cosas Sobre Mi Boob Job

Algunas personas lo saben, otras no; pero el 11 de junio de 2018 finalmente me operé el busto. Y digo finalmente, porque es algo que siempre había querido hacer y me llena de alegría haber tenido la oportunidad de hacerlo.


Por supuesto que me debatí por meses entre si debía compartirlo con ustedes o no, porque (como ya saben) los aspectos personales me gusta mantenerlos privados. Pero ojo: Jamás consideré mantener esto en secreto u ocultarlo, simplemente no sabía si era buena idea o no publicar algo al respecto.

Y, bueno, ahora que estoy en mi quinto mes post operatorio, decidí que sí iba a compartirles los detalles; pero no como un diario o como un reporte de lo que sucedió día por día, porque podría ser aburrido. Mejor se los expongo así, como una lista de datos al respecto:

1.- Cuando te haces una cirugía cosmética te encuentras con que sólo hay dos tipos de personas en este mundo: Los que están de acuerdo con estas cosas y los que no. No hay medios tintes. Y créeme: Te expresarán su opinión aunque no se las hayas preguntado y aunque no sean cercanos a ti.

2.- Te operas y descubres una comunidad que no conocías: gente con la que convivías que jamás te había dicho que estaba operada, se acerca a ti para decírtelo y apoyarte en el proceso.

3.- Prepárate para escuchar comentarios sobre lo peligroso que son los implantes, el cáncer, que debes cambiarlos, que explotan, que te hacen enfermar, que esto y que aquello. A pesar de que estamos en el 2018 aún hay muchos mitos y desinformación sobre muchas cosas.

4.- Decide desde antes de operarte si vas a aceptarlo públicamente o si vas a mantenerlo en secreto. Ambas posturas son aceptables y respetables. Yo decidí no esconderlo, ¿Para qué? Además es bien obvio porque pasé de ser una tabla a tener lolas copa C o D.

5.- Jamás dirán que te pusiste el tamaño adecuado: espera escuchar comentarios sobre lo grandes o pequeñas que están. Lo importante es que tú estés feliz con el resultado.

6.-Hablando de tamaños, hazle caso al cirujano. Cuando tomé la decisión de operarme, pensé que me pondría 280 o quizás 300 cc porque no quería un busto enorme; y claro que cuando el médico me sugirió ponerme 400 cc, ¡Me dio un infarto! Se me hacía muchísimo y no podía quitar de mi mente la imagen de Victoria Beckham: flaca y con dos melones enormes en el pecho (Yo también tengo las costillas bastante saltonas). Sin embargo, más o menos le hice caso: Me puse 375 cc ¡Y soy la más feliz! No se ven para nada exageradas.

7.- Verás varios cirujanos antes de que uno te convenza; pero cuando encuentres a alguien que te inspire, no lo dudarás y lo elegirás casi instantáneamente. A mi me pasó: Yo tuve mi primera cita con el doctor a finales de Mayo, tres días después me hice los análisis y 10 días después estaba en el quirófano.

8.- A mi no me dolió nada, yo no batallé en lo absoluto con dolores o malestares. Mi problema fue que no podía dormir.

9.- Ahora que estoy hablando sobre dormir, prepárate para dormir boca arriba, porque no es fácil y cuesta mucho acostumbrarse. Yo pasé 4 semanas despertando cada dos horas, independientemente de lo cansada que estuviera, porque jamás en mi vida había dormido boca arriba. Con el tiempo te acostumbras y poco a poco aprendes a dormir así sin problemas.

10.- Y se pone peor: las primeras semanas es recomendable que duermas un tanto incorporada (como sentada) lo que hace aquello de la dormida más difícil aún.

11.- Yo no me puse nerviosa antes de la cirugía. La noche anterior dormí bien y estaba más emocionada que nerviosa al respecto. Creo que el único momento en donde me dio nervio fue cuando estaba en el quirófano y el anestesiólogo me pidió que me sentara y que encorvara mi espalda: En ese momento la realidad me golpeó y entendí que el tema de la aguja en la espalda era real y estaba sucediendo. Sin embargo, unos segundos antes de que me inyectara ya me habían puesto algo en el suero y estaba yo más para "allá" que para "acá" así que sólo recuerdo el pinchazo vagamente y lo siguiente que recuerdo es que desperté ya en mi habitación.

12.- Mi recuperación fue excelente: No batallé en lo absoluto, no me dolía ni nada por el estilo. Mi cirujano dice que eso jamás sucede, especialmente en mujeres con mis características: las que no han tenido hijos, están muy delgadas, no tienen nada de busto y les ponen el implante debajo del músculo, la suelen pasar fatal. En mi caso puedo decir que "sufrí" más cuando me sacaron las muelas del juicio o cuando me operaron los ojos.

13.- Es horrible tomar medicamentos por diez días, cada ocho horas. Pero son necesarios (Especialmente los antibióticos).

14.-Continuando con los medicamentos, durante este tiempo batallé muchísimo con mi piel: Se veía muy opaca, la tenía reseca, con textura en algunas zonas y ninguna mascarilla/crema me hizo el milagro. Obvio no sé exactamente qué pasó, pero yo asumo que fue la cantidad enorme de medicamentos y drogas que me administraron en el hospital y el montón de pastillas que tuve que tomar los siguientes días; porque cuando dejé todo, mi piel volvió a la normalidad en una semana sin necesidad de hacer nada más.

15.- Durante ese tiempo de recuperación el cuerpo sufre también: Bajé kilo y medio en una semana, pero me veía "hinchada" a pesar de eso. Mi estómago lo tenía inflamado y me sentía incómoda. Dicen (los que saben) que es normal.

16.- Las que tenemos la presión baja nos toca tomar algún medicamento para elevarla, además de toda la farmacia que te mandan. Yo seguí las indicaciones al pie de la letra y no me sentí mal durante el tiempo que me indicaron que tomara ASCOR todos los días, sin embargo tuve que cargar el medicamento en mi bolsa las siguientes 4 semanas después de mi cirugía porque había días en donde sí traía la presión más baja de lo normal.

17.- Hoy, a 5 meses después de mi cirugía, aún cargo con mis gotitas para la presión, pero no he tenido que tomarlas. Aunque, para ser honesta, debería de cargarlas conmigo siempre; punto y aparte de la cirugía, porque la hipotensión me ha acompañado por muuuuuchos años.

18.- En la segunda semana post-op noté que me sentía muy cansada y que a cada rato me tenía que sentar o recostar; pero al paso de las semanas mi energía volvió y sigo siendo tan activa como siempre.

19.- Los bra post operatorios serán tus mejores amigos y tus peores enemigos. Las primeras semanas sueñas con el momento en que puedas dejar de usarlos, pero cuando ya no es tan necesario que los lleves, buscarás excusas para hacerlo. Porque aunque son más feos que pegarle a Dios, son cómodos y te ayudan con la postura y a que no sientas los pechos tan pesados.

20- Es difícil acostumbrarse a tus nuevas lolas. Independientemente de cuántos cc te pusiste, es algo que no estaba ahí y que no era parte de tu vida. Se siente raro cuando tus brazos las tocan, cuando chocan con algo, con el cinturón de seguridad el auto, cuando te estás bañando, etcétera.

21.- El Bio Oil se vuelve tu mejor amigo: Te lo pones en las cicatrices sin falta todos los días,  y jamás lo olvidas; aunque seas la persona más descuidada o menos consistente del mundo. Yo aún lo hago.

22.- Tuve la suerte de que mi cirujano incluyera terapias físicas después de la cirugía: Con esto se recupera más rápido la sensibilidad, tratan las cicatrices con láser (para desvanecerlas lo más pronto posible) y se previene la contractura capsular.

23.- Hablando de contractura capsular, si planeas hacerte esta cirugía, te recomiendo que leas mucho sobre esta complicación; para que estés informada y puedas hacer algo al respecto en cuanto se presente.

24.- Yo sí generé un caso de contractura, sin embargo la noté pronto y pude hacer algo al respecto para solucionarla. Y créeme: El tiempo es crucial en estos aspectos. En mi caso usamos más terapias y tomo Montelukast para mantener el tejido cicatrizante bajo control.

25.- Sí, hacerse arreglitos de este tipo es caro, pero vale 200% la pena si es algo que en verdad quieres.

26.- Es increíble cómo tu seguridad y tu autoestima sube de manera notable, y los demás lo notan. O al menos en mi caso así fue.

27.- La emoción que sientes al ir de compras después de tu cirugía es inmensa: Sobretodo cuando pides o tienes que tomar bras talla C. Ojalá alguien hubiera grabado mi reacción cuando me probé un bikini o un vestido escotado por primera vez, estaba súper feliz con mi aspecto. Bueno, todavía lo estoy.

28.- Sí, perder la sensibilidad es un riesgo; y es necesario que discutas esto con el doctor. En mi caso estoy en terapias físicas para recuperar la sensibilidad lo más pronto posible (las mismas que les comentaba arriba).

29.- A estas alturas del partido, ya puedo hacer mi vida normal, sin embargo aún no me puedo/quiero acostar boca abajo: me da miedo apachurrarlas. Lo sé: Es ridículo y es un miedo que nada que ver con la realidad, pero todavía...

30.- Los bralettes son tus mejores amigos: No vas a poder usar sostenes con varillas por un tiempo. O te vas a animar a salir sin bra, al final del día ¡No lo necesitas! Todo está en su lugar.

31.- Yo pensé que iba a tener que vender/regalar/ donar una gran parte de mi ropa, porque me estaba poniendo "mucho". Resulta que no es así: Prácticamente todo lo que tengo me sirve porque, bueno, mi busto está del mismo tamaño que alcanzaba con los sostenes de máximo push up (que era los que usaba diario).

32.- Sé que esto es medio TMI, pero te va a sorprender lo natural, suaves y "jiggly" que los implantes son; especialmente si pensabas que eran duros y demasiado redondos o muy poco naturales. Salir a correr con mis implantes la primera vez fue una experiencia... uhm... interesante (por decir lo menos).

33.- No tengas miedo al "qué dirán" o que te critiquen por tu cirugía. La mayoría de la gente que hará comentarios sobre eso es gente que no tiene autoridad moral para hacerlo o gente que está muy MUY lejos de la perfección. Ríete y contéstales con algo agrio ( Se vale ser pasivo-agresivo a veces), se van a molestar, pero no van a volver a hacer comentarios estúpidos.

34.- Por otro lado, ¡Me encantan los chistes y las bromas sobre mis lolas de gominola! Hay gente que se esfuerza por sacarte una carcajada sobre este tema y se ponen muy creativos. En mi caso, dependiendo del tinte con el que digan las cosas, no me molesta que me pregunten, que hagan chistes o que yo sea protagonista de memes y carillas.

35.- Es verdad que después de hacerte una cirugía te surgen ganas de hacerte otra. Desde que me operé las lolas no paro de verme la nariz, pero no sé si me la opere. Mi objetivo no es alcanzar la "perfección" con cirugías, y ahorita que lo estoy pensando quizás preferiría usar ese dinero para otra cosa. Aunque, claro, no sé si en algunos años me arregle mi tobogán de mocos.

36.- Hablando de la adicción a la cirugías, es importante que te quieras y que sepas que con o sin bubis eres hermosa. Suena repetitivo y yo sé que todos estamos hartos de escuchar esto todos los días, pero: Una cirugía no va a solucionar tus problemas, especialmente si dichos problemas son de autoestima. Si lo haces para gustarte más a ti o para gustarle más a otros (u otras, cada quién), se te va a partir el corazón. Esto no es la solución a nada, punto; es verdad que puede ayudar con tus inseguridades, pero si el problema es más grande que eso, la cuestión migrará a otro aspecto y te seguirás sintiendo insatisfecha.

37.- Sé paciente: Las primeras semanas los senos se ven horribles: muy arriba, muy duros, muy separados, con hematomas y así. No te asustes ni te desesperes, con el paso de las semanas cada vez se ven mejor y toman una forma y textura más natural. A menos, claro, que desarrolles contractura capsular (Por eso te digo que hay que estar informado sobre esto, para que puedas detectarlo a tiempo y no tengan que operarte otra vez).

38.- No es un procedimiento para siempre y hay que ser responsable con las dos bolsas de silicona que llevas en el pecho: Pregúntale a tu médico qué estudios debes hacerte cada año para tener un control sobre ellas y mentalízate a que debes cambiarlas después de 10 o 15 años (aunque los médicos te digan que los nuevos implantes están hechos para durar más que eso).

39.- Lee, lee, lee. El mundo de los implantes mamarios es más grande que simplemente colocarlos y ya: Antes de decidir algo así, infórmate bien sobre los riesgos, los procesos, los tipos de implantes, las complicaciones, etcétera.  Acércate a gente que lo ha hecho para que respondan tus dudas; habla con varios cirujanos, mira videos en YouTube; para que, una vez que conozcas bien el tema, sepas si de verdad quieres hacerlo o no.

40.- Con este post no quiero convencerte de que te hagas cirugías plásticas, yo sé que no es algo universal o algo que deba hacerse todo el mundo; sólo les quiero compartir mi experiencia y platicarles que, en mi caso, fue la mejor decisión que he tomado en muchos años.

Muchas gracias por leerme,
Montserrat González.

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